El legado de Lindsey Graham y la guerra reiniciada con Irán
Una mirada sombría sobre la muerte del senador Lindsey Graham y la decisión de Trump de relanzar una guerra a gran escala con Irán, presentada como una mala noticia para los estadounidenses, la economía y cualquiera que albergue esperanzas de paz.
- Lindsey Graham murió y es objeto de duelo en Washington, pero aquí se lo retrata como un neoconservador belicista que luchó por enviar cada vez más dinero y armas de Estados Unidos a Israel, incluso más de lo que pidió Netanyahu.
- Se culpa a ambos partidos de servir a los donantes y a una "economía de guerra", y se vincula a Graham con los contratistas de defensa y el lobby israelí; se espera que su reemplazo siga el mismo camino.
- Trump rompió el alto el fuego y envió al Congreso una carta para reanudar los bombardeos contra Irán —la tercera ronda— tras abandonar discretamente todos sus objetivos bélicos iniciales sobre el uranio, los misiles y los grupos afines.
- El estrecho de Ormuz está cerrado de nuevo, lo que amenaza el suministro mundial de petróleo; Trump planteó un "peaje" del 20 %, pero dio marcha atrás al darse cuenta de que haría subir los precios de la gasolina.
- Ambos presentadores sostienen que la guerra resultó contraproducente: bombardear a Irán unió incluso a los opositores del régimen en torno a la bandera, y la credibilidad de Estados Unidos en cualquier negociación futura quedó destruida.
Perspectiva: o Trump se retira de nuevo o los combates escalan hacia lo que los presentadores advierten que podría ser una crisis económica y política global.