El manejo de la investigación sobre Epstein por parte del gobierno de Trump
El fiscal general interino Todd Blanch se reunió con las víctimas sobrevivientes de Epstein solo por la presión de su confirmación y no les ofreció nada, lo que profundiza la sospecha de que el gobierno está enterrando el caso.
- Blanch se reunió con las sobrevivientes únicamente porque el senador republicano Tom Tillis, próximo a retirarse, lo puso como condición para su voto de confirmación; durante más de un año las había evitado.
- Las sobrevivientes salieron sintiéndose tratadas con condescendencia: no se comprometió a nuevos procesos judiciales, les dijo que volvieran a denunciar los abusos ante el FBI y afirmó que el príncipe Andrés y otros hombres mencionados quedaban fuera de su competencia.
- Según se informa, el gobierno tiene retenidos 40 terabytes de datos —incluidas grabaciones de cámaras ocultas— y solo divulga una fracción mínima, alegando razones de seguridad nacional.
- Al parecer, Epstein trabajó como informante para varios gobiernos, con fuertes vínculos que se atribuyen a la CIA y a la inteligencia israelí, lo que les da a los funcionarios poderosas razones para mantener sellados los archivos.
- Resurgen viejas acusaciones contra el propio Trump, incluida una demanda de 2016 —posteriormente retirada— que alegaba la violación de una niña de 13 años, aunque ninguna de las sobrevivientes entrevistadas ofreció un testimonio de primera mano en su contra.
Panorama: es probable que Blanch sea confirmado y que los archivos completos —incluida cualquier prueba en video— permanezcan ocultos.