Ucrania ha puesto a Crimea bajo asedio
Ucrania ha convertido a Crimea en un desastre en cámara lenta para Rusia, desangrando el preciado territorio de Putin sin disparar un solo tiro por tierra: algo malo para Moscú y una señal de cuánto ha cambiado la guerra.
- Nuevos drones de mediano alcance guiados por inteligencia artificial superan ahora las interferencias rusas, lo que permite a Ucrania golpear las carreteras, los puentes, los transbordadores y los convoyes de combustible que mantienen abastecida a Crimea.
- Los depósitos de combustible, las estaciones eléctricas y las refinerías han quedado arrasados; Crimea se quedó sin gasolina, los vales no valen nada y decenas de miles de personas huyen a través del puente de Kerch.
- El objetivo no es invadir, sino hacer que Crimea sea ingobernable y obligar a Rusia a seguir volcando combustible, tropas y defensas aéreas que no puede permitirse perder.
- El daño se está extendiendo al frente sur, donde las tropas rusas que dependen de Crimea como centro de abastecimiento se retiran ahora de algunas posiciones sin combatir.
- Cada puente o camión destruido facilita el siguiente ataque, ya que Rusia tiene menos objetivos entre los cuales ocultarse y no le queda más opción que seguir enviando suministros.
Perspectiva: es probable que la presión siga aumentando hacia un golpe final: la destrucción del ya debilitado puente de Kerch, posiblemente al alcanzar un cargamento de combustible que lo cruce, lo que cortaría la última línea de abastecimiento de Crimea.