La crisis de vivienda está oficialmente fuera de control
La escasez de vivienda en Estados Unidos sigue empeorando, y son malas noticias para los jóvenes que no pueden permitirse comprar una casa.
- A Estados Unidos le faltan entre dos y tres millones de viviendas.
- Uno de cada tres adultos menores de 35 años todavía vive con sus padres porque no puede pagar un lugar propio.
- El comprador primerizo típico tiene ahora 40 años, una señal de que las viviendas se han vuelto demasiado costosas para los más jóvenes.
- Los precios altos y la falta de oferta están dejando a toda una generación por fuera de la posibilidad de tener vivienda propia.
Perspectiva: Sin que se construyan más viviendas o bajen los precios, los jóvenes estadounidenses seguirán teniendo dificultades para comprar, y cada vez más se quedarán en casa de sus padres.