Esto es repugnante…
Una historia sombría procedente del Reino Unido, presentada como una mala noticia sobre cómo las acusaciones falsas de racismo pueden usarse como arma contra una víctima moribunda.
- Henry Nowak fue apuñalado por Victor Digwa mientras caminaba a casa de regreso de un bar.
- El hermano de Digwa presuntamente sugirió llamar a la policía y afirmar falsamente que Nowak era racista para invertir la culpa.
- La policía llegó y trató a Nowak, que sangraba, como el sospechoso y no como la víctima.
- Nowak dijo que lo habían apuñalado y que no podía respirar, pero los agentes lo esposaron de todos modos.
- Murió bajo custodia, arrastrado por la grava mientras estaba inmovilizado.
Perspectiva: Se espera que este caso alimente el debate en curso en el Reino Unido sobre las prioridades policiales y la manera en que se manejan las acusaciones de racismo.