Las conversaciones entre Estados Unidos y China no logran calmar la venta masiva de bonos a nivel global mientras Japón añade presión
Los mercados globales de bonos se están resquebrajando ante el aumento de la inflación derivado del conflicto con Irán, y esta es una mala noticia para las acciones, los consumidores y cualquiera que tenga deuda a largo plazo.
- Los rendimientos de los bonos del gobierno de Estados Unidos han vuelto a los niveles que obligaron a Trump a pausar los aranceles a comienzos de este año, con el bono a 10 años por encima del 4,55 % y el de 30 años acercándose al 5,1 %.
- Los altos costos de endeudamiento están golpeando con fuerza a los consumidores: las tasas hipotecarias rondan el 7 %, aumentan los incumplimientos en los créditos de automóviles y las costosas tarjetas de crédito empiezan a ahogar el gasto.
- Los precios de la gasolina se dispararon de menos de 3 dólares a 4,50 dólares o más en apenas 70 días, empujando la inflación al productor hacia el 6 % y eliminando cualquier posibilidad de recortes de tasas este año.
- La reunión de Trump con Xi produjo promesas vagas, pero ningún acuerdo real, y China tiene pocos motivos para ayudar, ya que tanto la energía barata como un sistema con un dólar más débil juegan a su favor.
- Japón es el mayor peligro: el rendimiento de su bono a 30 años acaba de alcanzar el 4 % por primera vez en la historia, y más alzas de tasas podrían obligar al capital japonés a regresar a casa, deshaciendo billones de dólares en operaciones globales.
Perspectiva: es probable que los rendimientos de los bonos sigan subiendo, ahora están sobre la mesa más alzas de tasas en lugar de recortes, y un giro en la política de Japón podría desencadenar una venta masiva global mucho mayor en los próximos meses.