China lanza una advertencia; Bessent impulsa las inversiones; peligra el acuerdo con Boeing
El viaje de Trump a Pekín demuestra que Estados Unidos necesita los acuerdos más de lo que los necesita China, lo cual perjudica la capacidad de negociación estadounidense y favorece a Pekín.
- Trump quiere grandes pedidos de Boeing, compras agrícolas, acuerdos energéticos e inversión china para estabilizar la economía estadounidense, pero China está jugando a ganar tiempo.
- China sigue insinuando compras de productos agrícolas y petróleo sin comprometerse: se renovaron los permisos para la carne de res, pero su valor es ínfimo en comparación con la soya y el gas.
- Pekín advirtió a Washington que no lo empuje hacia una guerra por Taiwán, con el argumento de que China simplemente puede esperar, ya que su economía y su tecnología siguen creciendo.
- Estados Unidos quiere el dinero chino, pero les bloquea a las automotrices y a las fabricantes de chips chinas el acceso a industrias sensibles, lo que hace que la oferta resulte poco atractiva para Pekín.
- Jensen Huang, de Nvidia, viajó con la esperanza de cerrar un acuerdo sobre chips y se fue sin nada concreto, mientras que rivales chinos como Huawei siguen ganando terreno.
- Las expectativas de desempleo en Estados Unidos alcanzaron su nivel más alto en 12 meses, lo que aumenta la presión sobre Washington para cerrar acuerdos con rapidez.
Perspectiva: Ambas partes están ganando tiempo; es de esperar más anuncios de poca envergadura, pero ningún avance real en materia de tecnología, aranceles o Taiwán.